jueves, 31 de diciembre de 2009

¡Feliz Año Viejo!

Moody desea a todos una feliz nochevieja y un buen comienzo del año 2010, que lo que bien empieza es más difícil que acabe mal.
Sin más me despido con una copichuela, que luego tengo que coger el coche y no es plan de estamparme contra una farola estando sobrio jur jur jur.

P.D. Mi novia supermodelo invisible desea a todo el mundo un año lleno de maldad y pecados (es rubia la pobre, alma cándida...).

BFF a todos!

Moody.

domingo, 20 de diciembre de 2009

La familia o Belén Esteban

¡Qué bonitas son estas fechas!
Las Navidades, esa época del año tan llena de buenas intenciones y promesas que luego nadie cumple, como los propósitos de Año Nuevo. Si no vas a cumplir algo, mejor no lo prometas, yo por eso nunca me prometo a mí mismo que dejaré de fumar, empezar a ir al gimnasio o llevar las asignaturas al día (por Dios, que desfachatez).

En estas fechas tan cariñosas (porque todo el mundo da muchos besos, muchos abrazos y mucho amor) también se comparte mucho tiempo con la familia. La familia es ese grupo de gente que mayoritariamente se detestan entre sí, aunque están obligados a quererse y aguantarse porque les unen lazos de sangre. Es algo así como cuando esa tía vieja y amargada, que se pinta como un loro y se traga todos esos programas culturales como Sálvame Deluxe, La Noria y DEC te dice con mucho cariño delante de todo el mundo: "¡Pero bueno! Hay que ver lo delgado que estás, ¿tú comes bien? Porque no es normal estar como estás...". Esto te lo dice desde el fondo de la patata y le sale desde lo más profundo de su amargura, pero eso sí, luego te dice que "te quiere mucho". Antes de que termine la frase ya te ha empezado a girar la cabeza como a la niña del exorcista, estás expulsando bilis hasta por las orejas y ya estás marcando el número de teléfono de aquel sicario que te debe un favor, pero en seguida mamá o papá te recuerdan que "es de la familia así que hay que comportarse".

Así que en estas reuniones familiares, o te alías con ese pequeño grupo que tiene 2 dedos de frente para poner a parir al resto (situación típicamente navideña), o decides disfrutar de la agradable compañía de un par de botellas de champán, que también es muy navideño.

Y mira que me importa poco el famoseo casposo que hay en España, pero entre eso o pasar demasiado tiempo con la mafia digooooooooooo familia, casi que prefiero comentar las operaciones de la Lady Gaga de San Blas, es decir, Belén Esteban.

En este caso, podemos apreciar claramente como en casa de Belén, haciendo uso de la garantía con la que venía, la han mandado al Servicio Técnico para que la reparasen. Me han contado, aunque no puedo confirmarlo, que a Belén la adquirieron en una tienda rollo Ikea, es decir, te llevas la cosa en una bolsita de plástico y luego la montas en tu casa. Pero claro, esta tienda no tiene muy buena reputación y a "Monta tu propia Belén en 7 sencillos pasos y sin herramientas adicionales" le faltaban algunos componentes como la barbilla y la vergüenza y le sobraban otros como las bolsas de los ojos y pollo para Andreíta. Entonces, en casa de Belén se cabrearon como monas y la mandaron directamente al Servicio Técnico para que la construyesen bien, por lo que volvió a pasar de nuevo por toda la cadena de montaje: reconstrucción, alicatado y esmaltado. Una vez que la dejaron moníssima y completíssima de la muerte, la volvieron a meter en la caja en la que había venido y de ahí a la "fragoneta" de reparto. Pero claro, en Madrid hace mucho frío y de vez en cuando nieva, así que la pobre "frago" se salío de la carretera y la caja que contenía a Belén salió disparada y se hundió en el Manzanares, y como todo el mundo sabe el Manzanares tiene de todo menos agua potable, por lo que la química hizo su trabajo sobre Belén y la convirtió en aquéllo que podemos ver en la foto.

Cuando ya llegó a su casa, todos se quedaron un poco extrañados al ver que la imagen de Belén no tenía nada que ver con la foto que había en la caja, pero como no le faltaba ninguna pieza, a pesar de parecer la Barbie Prostituta Plastificada mezclada con la Princesa Cisne y el Pato Donald, pues se la quedaron y no volvieron a decir ni mu.

¿Se dará cuenta la afamada y perspicaz escritora Ana Rosa Quintana de toda la verdad o necesitará la ayuda de alguien en la sombra para triunfar en este caso?

El tiempo lo dirá todo.

Moody.

jueves, 17 de diciembre de 2009

El brazo tonto de Madrid

¡Joder! Que contractura m acaba de dar! se me ha quedad un brazo tonto (como Torrente. voy a tirarme por la ventana), asi q escribo como puedo desde el movil. ¡Que cojones se ha hecho la esteban en el jeto?!?!
Moody.

lunes, 14 de diciembre de 2009

Paciencia, paciencia...

Bueno, parece que poco a poco las cosas se van poniendo en su sitio.
Siempre he creído en eso de que el tiempo pone todo y a todos en su lugar, y los acontecimientos se van sucediendo según esperaba y quería, despacio, muy despacio... Pero mejor despacio y con buena letra.

Paciencia, paciencia... menos mal que de eso me sobra. Espero que esta vez el destino no me la vuelva a jugar.

Hale, me voy a ver Sin Tetas No Hay Paraíso, que como bien dice el dicho, tiran más dos tetas que dos carretas.

Moody.

domingo, 13 de diciembre de 2009

La noche en coche

¡Ay que joderse! ¿Se puede saber quién cojones elige la programación de la tele? ¿No hay una ley que regule el coñazo que están emitiendo ahora mismo en todos los canales? Os lo pido por favor, sólo un nombre y una dirección, "A por ellos S.A., sicarios organizados" se encarga del resto.
No se que prefiero, tragarme toda esa mierda que emiten o tirarme casi dos horas en el coche intentando aparcar en Madrid.

El caso es que ayer quedé con mi buena amiga T. a acompañarla a una entrevista a un bar de copas por Alonso Martínez para luego ir con mi hermana y otra amiga a un garito de cócteles (mmmmm... cairpirinhas....).
Total, que si había quedado con ella a las 23'45, por supuesto salgo de mi casa a las 23,30, por lo que espero que haya un decretazo que diga que ahora los minutos se llaman horas, y viceversa, porque sino, NO LLEGO NI DE COÑA. Así que nada, pongo rumbo raudo y veloz hacia Alonso, y por supuesto se me han olvidado las llaves de casa, así que tengo que volver a por ellas. Ya no llego ni de coña, se me puede aparecer la Virgen, el Espíritu Santo y el fantasma de Lady Di, y ni aún así llegaré puntual porque ya son las doce menos 10. ¿Nadie tiene una máquina del tiempo? Bueno, bonito, barato. Pago en efectivo, y si no me llega, también en carnes.

Por supuesto en el coche me acompaña mi querido amigo Murphy, quién me ilustró con una recopilación más que representativa de su catálogo de Leyes, a saber: pillé atascazo, me perdí (3 veces, y mira que es fácil llegar), me tocó un camión de la basura y no conseguí aparcar (eso sí, me quitaron un par de sitios la mar de majos). Ya llevo una hora metido en el coche dando vueltas como un gilipollas y cabreado como una mona, así que bajo la ventanilla, me enciendo un cigarro, hace aire, se me va todo el pelo a la cara, no veo nada, cojo el móvil porque me llama mi amiga T... y justo enfrente tengo un coche de policía. Ole, ole y ole. ¿Cuánto me podrían poner de multa por ir conduciendo sin sujetar el volante, sin ver, fumando y hablando a la vez por el móvil? Menos mal que no se dieron cuenta.

Así que nada, como ella también había venido en coche, quedamos directamente en el sitio de los cócteles. Por supuesto, vuelvo a perderme (creo que tengo el mismo complejo que la madre de Marco), me vuelve a tocar otro camión de basura y tardo en llegar 30 minutos a un sitio que estaba a 5. Triste, muy triste.
Eso sin mencionar que mi hermana y su amiga nos dieron plantón, así que ante la ausencia de mi pariente cercano y su amistad, mi amiga T. y yo decidimos casi telepáticamente que nos vamos a un sitio de esos donde la mayoría de la gente liga con gente de su mismo sexo.

Otra vez al coche. La próxima vez voy en bici.

Después de otra odisea para aparcar en Chueca y habiendo dejado el coche en un sitio bastante poco lícito en términos de estacionamiento, nos vamos al garito de turno. caigo en la cuenta de que no voy a poder ingerir mi dosis recomendada de alcohol semanal, lo cual me hace cagarme en mi coche y el concesionario que lo parió.
Hay que ver lo diferentes que son estos sitios de los que yo suelo frecuentar normalmente:
- Mi amiga T. babeando por la camarera turbopivón. Yo que soy la voz de su conciencia le recuerdo cada 5 minutos que tiene novia y que esa camarera pegaría más conmigo que con ella.
- Una de rojo frita a porros que parece ir con un cartel en la frente diciendo "busco amigos" no para de molestar. Que alguien la sacrifique.
- Un tío con el pretexto de ponerse a hablar conmigo me pide "que le pase una pajita". Ala, pa' ti pa' siempre, toma, todo el bote. Me faltó mandarle a su casa a por pan.
- Otro que no deja de rondarme y de intentar introducirse en mi espacio vital. Mientras otro tío intenta ligar con él, no para de ponerme ojitos. Y yo, que me descojono por todo, me empiezo a partir de la risa, porque sí.

Por lo menos conocí a un amigo de T. bastante mono, muy majo, traumatizado porque no sabía hablar inglés y que era... bailaor. Toma ya, la próxima vez seguro me encuentro a Lola Flores (o su espíritu).

Así que nada, debido a mi estado de excesiva sobriedad, decido batirme en retirada. MP: Me Piro a casa, eso sí, en coche.
Cuando por fin consigo meter el vehículo a motor en la minúscula plaza de garaje, hago una plegaria a Santa Hermenegilda para que me toquen los Euromillones y poder contratar un chofer llamado Bautista para que me lleve a todos sitios, y de paso evitar ese insano estado de salud que es la sobriedad.

He decidio romper mi relación de amistad con mi coche. A partir de ahora tendremos una relación exclusivamente cordial.

Moody.

viernes, 11 de diciembre de 2009

De elefantes va la cosa

¿Con qué animal no debes jugar nunca al poker?

Con los elefantes.

¿Por qué?

Porque son unos tromposos.
jojojojojojojojojojojojojojojojojojojojojojojojojojojo
(que comience la lapidación)
Moody.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

De las cualidades culinarias.

La cocina es ese lugar de la casa que parece estar encantado porque es como el bolso de Mary Poppins, se puede encontrar cualquier cosa: los libros de recetas de la abuela, yogures desnatados, yogures bajos en calorías, yogures 0% materia grasa, yogures caducados, una patata podrida que ya ha desarrollado fauna y flora propias al margen de nuestro universo...
Pero ese lugar encantador puede llegar a convertirse en un infierno si no se utiliza bien. Es más, según cuenta la leyenda, mi abuelo sólo llego a entrar una vez en toda su vida, metió la taza de metal en el microondas, y cuando empezó a echar chispas, decidió unilateralmente que nunca más volvería a adentrarse en aquel lugar habitado por el Diablo.

El caso, es que el señorito que perpetra las entradas en este prescindible blog tiene una hermana. Una hermana muy guapa y muy perfecta toda ella, muy lista para los estudios, la primera de su promoción, pero completamente inútil para la cotidianeidad de la vida.

SITUACIÓN
Por la noche, alguien tiene que hacer la cena.
PERSONAJES

La Hermana de Moody (de ahora en adelante Kitty): Que no tiene ni papa ni de como funciona el microondas.
El Cuñado de Moody (de ahora en adelante el Cuñao): 30 años, pero es rubio, así que tiene excusa.
Moody (de ahora en adelante Moody): Que está hasta las narices de cocinar siempre.

PRIMER ACTO

Kitty: ¡Moody! ¿Qué vas a hacer de cena?
Moody: Podrías cocinar tú algo, que me tenéis siempre en la cocina y encima sin contrato...
El Cuñao: Cariño, mejor cocinamos nosotros, así aprendemos a hacer algo.

SEGUNDO ACTO
Kitty: ¿Cómo se hace "tal"?
Moody: Primero cojes una olla, pones un poco de aceite y reogas una cabeza de ajo [...]
Kitty y el Cuñao: ¿Qué es "reogar"?
Moody: La madre que os parió...
Moody pacientemente explica a Kitty y al Cuñao lo que es reogar y se retira a hibernar en el sillón y a rascarse un rato la barriga mientras marca los números "1" "1" en el teléfono y mantiene el dedo sobre el "2" debido al alto riesgo de un desastre natural en la cocina.

TERCER ACTO
 Silencio, demasiado silencio, todo parece ir demasiado bien...
Kitty: ¡MOOOOODY, VEEEEEEEEEN!
Y Moody, con desgana, se desencajona del sofá como puede y pone rumbo hacia la posible Zona Cero.
El Cuñao: (con cara de científico del FBI) Creemos que el aceite está caducado, mirá que consistencia más rara tiene en la olla. Encima huele fatal.
Moody: (mira dentro de la olla, y efectivamente, el aceite teiene una consistencia muy extraña y huele a pedo de vaca). A ver, dejadme ver la botella...
El Cuñao y Kitty: Toma, además, si te fijas, incluso en la botella tiene un color bastante extraño.
Moody coge la botella de aceite y la examina detenidamente durante un par de segundos...
Moody: ¡No te jode! ¡Como que aquí pone VINAGRE!

Así es la vida.
Moody.